Las regiones ultraperiféricas de la UE

15-05-2020

Las regiones ultraperiféricas de la Unión Europea tienen derecho a recibir un trato especial debido a las dificultades estructurales a las que se enfrentan, como por ejemplo su gran lejanía, difícil topografía o dependencia económica de algunos productos, que pueden obstaculizar gravemente su desarrollo. Las políticas en materia de cohesión, agricultura y pesca disponen de mecanismos de apoyo específicos, y la Comisión presentó medidas destinadas a ayudar a las regiones ultraperiféricas en comunicaciones publicadas en 2004, 2008 y 2012. No obstante, debido a que las regiones ultraperiféricas se seguían enfrentando a varios problemas en ámbitos como la movilidad, el desempleo y el cambio climático, se iniciaron debates sobre la formulación de una nueva estrategia, que se publicó en octubre de 2017. Tras un amplio proceso de consultas con las partes interesadas, la Comunicación de 2017 ofreció un nuevo enfoque para apoyar el desarrollo de las regiones ultraperiféricas mediante la optimización de sus activos, la explotación de las nuevas oportunidades disponibles para el crecimiento y la creación de empleo, así como una mayor atención a sus circunstancias y necesidades específicas. Con este fin, la Comunicación propuso una serie de medidas concretas y coordinadas para su adopción a nivel de la Unión, de los Estados miembros y de las regiones ultraperiféricas, y pidió una asociación más fuerte entre los tres niveles. En mayo de 2018, la Comisión Europea presentó un amplio conjunto de propuestas para el período 2021-2027, proporcionando así el marco legislativo necesario para conducir esta estrategia más allá de 2020. Teniendo en cuenta las necesidades específicas de las regiones ultraperiféricas en un total de veintiuna propuestas, la Comisión ha garantizado la continuación de muchas de las medidas especiales que apoyan su desarrollo. Sin embargo, las regiones ultraperiféricas han respondido de forma desigual a estas propuestas, particularmente en cuanto a las reducciones propuestas de las tasas de cofinanciación y los recursos financieros. El informe de la Comisión Europea sobre la aplicación de la Comunicación de 2017, publicado en marzo de 2020, considera que se han logrado resultados específicos y que el proceso de aplicación de la Comunicación se dirige en la dirección adecuada. Pero el desarrollo continúa a la zaga en las regiones ultraperiféricas, por lo que está claro que sigue habiendo problemas. Queda por ver si la estrategia de 2017 y las medidas especiales presentadas para después de 2020 serán suficientes para cerrar la brecha de desigualdades con respecto al resto de la Unión y lograr los ambiciosos nuevos objetivos del Pacto Verde. Esta es una versión revisada y actualizada de un briefing de enero de 2018.

Las regiones ultraperiféricas de la Unión Europea tienen derecho a recibir un trato especial debido a las dificultades estructurales a las que se enfrentan, como por ejemplo su gran lejanía, difícil topografía o dependencia económica de algunos productos, que pueden obstaculizar gravemente su desarrollo. Las políticas en materia de cohesión, agricultura y pesca disponen de mecanismos de apoyo específicos, y la Comisión presentó medidas destinadas a ayudar a las regiones ultraperiféricas en comunicaciones publicadas en 2004, 2008 y 2012. No obstante, debido a que las regiones ultraperiféricas se seguían enfrentando a varios problemas en ámbitos como la movilidad, el desempleo y el cambio climático, se iniciaron debates sobre la formulación de una nueva estrategia, que se publicó en octubre de 2017. Tras un amplio proceso de consultas con las partes interesadas, la Comunicación de 2017 ofreció un nuevo enfoque para apoyar el desarrollo de las regiones ultraperiféricas mediante la optimización de sus activos, la explotación de las nuevas oportunidades disponibles para el crecimiento y la creación de empleo, así como una mayor atención a sus circunstancias y necesidades específicas. Con este fin, la Comunicación propuso una serie de medidas concretas y coordinadas para su adopción a nivel de la Unión, de los Estados miembros y de las regiones ultraperiféricas, y pidió una asociación más fuerte entre los tres niveles. En mayo de 2018, la Comisión Europea presentó un amplio conjunto de propuestas para el período 2021-2027, proporcionando así el marco legislativo necesario para conducir esta estrategia más allá de 2020. Teniendo en cuenta las necesidades específicas de las regiones ultraperiféricas en un total de veintiuna propuestas, la Comisión ha garantizado la continuación de muchas de las medidas especiales que apoyan su desarrollo. Sin embargo, las regiones ultraperiféricas han respondido de forma desigual a estas propuestas, particularmente en cuanto a las reducciones propuestas de las tasas de cofinanciación y los recursos financieros. El informe de la Comisión Europea sobre la aplicación de la Comunicación de 2017, publicado en marzo de 2020, considera que se han logrado resultados específicos y que el proceso de aplicación de la Comunicación se dirige en la dirección adecuada. Pero el desarrollo continúa a la zaga en las regiones ultraperiféricas, por lo que está claro que sigue habiendo problemas. Queda por ver si la estrategia de 2017 y las medidas especiales presentadas para después de 2020 serán suficientes para cerrar la brecha de desigualdades con respecto al resto de la Unión y lograr los ambiciosos nuevos objetivos del Pacto Verde. Esta es una versión revisada y actualizada de un briefing de enero de 2018.