Los efectos de las cláusulas relacionadas con los derechos humanos del Acuerdo Global UE-México y el Acuerdo de Asociación UE-Chile

10-02-2017

La cláusula de democracia del Acuerdo Global UE-México, y por extensión el Acuerdo de Libre Comercio UE-México, pide que se respeten los derechos humanos fundamentales. Si se vulneran, puede invocarse una cláusula de sanción. Las violaciones de los derechos humanos, ampliamente documentadas en México, se abordan a través del diálogo político. El acuerdo incluye artículos sobre cooperación en materia de política social, cuyos resultados no son vinculantes. En este contexto, es difícil establecer un vínculo claro entre los posibles efectos de las cláusulas de derechos humanos del Acuerdo Global y la situación de los derechos humanos en México. El Acuerdo de Asociación (AA) UE-Chile también incluye un Acuerdo de Libre Comercio de alcance amplio, sujeto a una cláusula de democracia. Esta cláusula, más desarrollada que la del Acuerdo Global, pide el respeto de los derechos humanos fundamentales; el desarrollo económico y social sostenible; y compromete a las partes con la buena gobernanza. El AA también incluye una cláusula de suspensión en caso de incumplimiento de la cláusula de democracia y disposiciones sobre cooperación, cuyos resultados no son vinculantes. Aunque son más detalladas que las del Acuerdo Global, el efecto del AA UE-Chile en la situación de los derechos humanos en Chile ha sido limitado en cuanto a magnitud y en aspectos específicos de la agenda de política social. En ambos casos, los mecanismos de supervisión de los acuerdos de la Unión se han aplicado en general de forma adecuada, aunque en Chile la participación de la sociedad civil se institucionalizó tarde. Estos mecanismos han desempeñado un importante papel en el fomento de la cooperación, pero los incentivos creados no se han traducido en suficiente presión para ejecutar reformas relacionadas con los derechos humanos. Más que el impacto per se de los ALC de la Unión en la garantía del respeto de los derechos humanos en México y Chile, es el efecto acumulado de la liberalización comercial en los dos países, la Asociación Estratégica UE-México, el papel de los actores mundiales y la cooperación con donantes internacionales lo que ha alentado la reforma. En última instancia, el que se hayan aprobado y ejecutado o no reformas a favor del respeto de los derechos humanos, ha sido resultado de las políticas internas de México y Chile.

La cláusula de democracia del Acuerdo Global UE-México, y por extensión el Acuerdo de Libre Comercio UE-México, pide que se respeten los derechos humanos fundamentales. Si se vulneran, puede invocarse una cláusula de sanción. Las violaciones de los derechos humanos, ampliamente documentadas en México, se abordan a través del diálogo político. El acuerdo incluye artículos sobre cooperación en materia de política social, cuyos resultados no son vinculantes. En este contexto, es difícil establecer un vínculo claro entre los posibles efectos de las cláusulas de derechos humanos del Acuerdo Global y la situación de los derechos humanos en México. El Acuerdo de Asociación (AA) UE-Chile también incluye un Acuerdo de Libre Comercio de alcance amplio, sujeto a una cláusula de democracia. Esta cláusula, más desarrollada que la del Acuerdo Global, pide el respeto de los derechos humanos fundamentales; el desarrollo económico y social sostenible; y compromete a las partes con la buena gobernanza. El AA también incluye una cláusula de suspensión en caso de incumplimiento de la cláusula de democracia y disposiciones sobre cooperación, cuyos resultados no son vinculantes. Aunque son más detalladas que las del Acuerdo Global, el efecto del AA UE-Chile en la situación de los derechos humanos en Chile ha sido limitado en cuanto a magnitud y en aspectos específicos de la agenda de política social. En ambos casos, los mecanismos de supervisión de los acuerdos de la Unión se han aplicado en general de forma adecuada, aunque en Chile la participación de la sociedad civil se institucionalizó tarde. Estos mecanismos han desempeñado un importante papel en el fomento de la cooperación, pero los incentivos creados no se han traducido en suficiente presión para ejecutar reformas relacionadas con los derechos humanos. Más que el impacto per se de los ALC de la Unión en la garantía del respeto de los derechos humanos en México y Chile, es el efecto acumulado de la liberalización comercial en los dos países, la Asociación Estratégica UE-México, el papel de los actores mundiales y la cooperación con donantes internacionales lo que ha alentado la reforma. En última instancia, el que se hayan aprobado y ejecutado o no reformas a favor del respeto de los derechos humanos, ha sido resultado de las políticas internas de México y Chile.