Hacia la negociación y aprobación del programa que sucederá al de Estocolmo

15-08-2013

La evaluación intermedia del programa de Estocolmo demuestra que su ejecución se ha visto afectada por numerosos desequilibrios, a pesar de algunos logros concretos. Persisten dudas preocupantes en cuanto a la capacidad de la Unión de garantizar el Estado de Derecho y hacer frente a las crisis. El balance de Estocolmo pretende destacar los retos a los que se enfrenta el futuro programa en materia de libertad, seguridad y justicia: el desafío político (garantizar de forma eficaz la protección de los derechos fundamentales, especialmente en materia de datos personales, y aplicar el principio constitucional de solidaridad); el desafío constitucional (fomentar la aceptación del Parlamento Europeo como participante de pleno derecho en la programación del espacio de libertad, seguridad y justicia); y el desafío técnico (fomentar la aparición de una cultura de evaluación a posteriori de los resultados en materia de justicia y asuntos de interior). En conjunto estos elementos justifican completamente la aprobación de un nuevo programa que ocupará su lugar en la línea de Tampere, La Haya y Estocolmo.

La evaluación intermedia del programa de Estocolmo demuestra que su ejecución se ha visto afectada por numerosos desequilibrios, a pesar de algunos logros concretos. Persisten dudas preocupantes en cuanto a la capacidad de la Unión de garantizar el Estado de Derecho y hacer frente a las crisis. El balance de Estocolmo pretende destacar los retos a los que se enfrenta el futuro programa en materia de libertad, seguridad y justicia: el desafío político (garantizar de forma eficaz la protección de los derechos fundamentales, especialmente en materia de datos personales, y aplicar el principio constitucional de solidaridad); el desafío constitucional (fomentar la aceptación del Parlamento Europeo como participante de pleno derecho en la programación del espacio de libertad, seguridad y justicia); y el desafío técnico (fomentar la aparición de una cultura de evaluación a posteriori de los resultados en materia de justicia y asuntos de interior). En conjunto estos elementos justifican completamente la aprobación de un nuevo programa que ocupará su lugar en la línea de Tampere, La Haya y Estocolmo.

Autor externo

Henri Labayle (Université de Pau et des Pays de l’Adour, Faculté de Droit de Bayonne, France) , avec la collaboration de Philippe De Bruycker (Institut d’Etudes Européennes de l’Université Libre de Bruxelles, Belgique)